Nury Velandia (Cartagena, Colombia, 2 de julio de 1979) es una cantautora colombiana cuyo repertorio incluye bolero, cumbia, tropical, balada y pop, género que la caracteriza. Desde muy niña tuvo experiencias musicales como integrante de Tunas y corales infantiles en el colegio y la parroquia, experiencias que despiertan día a día su interés, llevándola a estudiar Pedagogía Musical en la Escuela Superior de Bellas Artes de Cartagena, además de adelantar créditos en el Programa Profesional de Música del Centro de Orientación Cristancho de Bogotá.

 

Tímida, sencilla, sensible, un poco despistada y con un sentido trascendente a la vida (tal como ella se describe), Nury Velandia encontró en la música, la mejor forma de vida. Desde su adolescencia ha admirado artistas como Juanes, Andrés Cepeda, Roxette, Cramberries, los grupos Soda Estereo y maná, y en particular Gloria Estefan, por su gran versatilidad y sobriedad.

La música ha sido la mejor herramienta que me ha dado la vida para salir adelante en las diferentes circunstancias.

Solo me concentro en lo que me interesa. De hecho, de niña mi madre se preocupaba porque pensaba que yo tenía algún problema porque parecía que me desconectaba de la realidad. El pediatra en ese momento le dijo que no se preocupara. Que simplemente se trata de una persona que se concentra en lo suyo.  Y si se trata de la música, aún más notorio. Puede caerse el mundo a mi alrededor mientras estoy cantando, y simplemente no me daré por enterada.

En su época de estudiante fue reconocida dentro de la tuna por sus habilidades musicales como cantante y guitarrista acompañante y tecladista; desde entonces comenzó a ser tenida en cuenta en su ciudad para matrimonios, serenatas, cumpleaños, etc.

 

¿Qué inspira a Nury Velandia?

La principal inspiración es mi convicción de que la música es una herramienta que debe ayudar a construir y no destruir. Por ello mis composiciones y las canciones que incluyo en mis repertorios, siempre deben hablar de sentimientos, deben ayudar a las personas a reflexionar, a valorar la vida.